Matrimonio, no manicomio 20: Espíritu de Jezabel (su tratamiento)

Cuando llegamos a Cristo no venimos todos limpios y transformados, sino que empieza en nuestra vida un proceso de transformación que durará toda la vida. En ese proceso Dios cambiará conductas, hábitos, motivaciones, forma de pensar, sanará heridas, nos liberará de demonios, etc. Así que es de esperarse que dentro de esas cosas que Dios estará depurando se encuentre el espíritu-actitud jezabelica en la mujer. Este demonio o patrón de comportamiento puede hacer tremendo estragos en el matrimonio y en la iglesia. Una hermana cristiana, que genuinamente haya nacido de nuevo puede ser controlada por este espíritu, pero tiene solución. La idea de este complemento en el taller de matrimonio es ayudar a la pareja a lidiar con ello para que puedan ser libres de este operar demoniaco.

  1. ¿Por qué se le llama espíritu de Jezabel?

    En la Biblia hay una mujer famosa llamada Jezabel, esposa del rey Acab, la cual lo incitaba a rendir culto a Baal y otras abominaciones. La Biblia dice claramente: “nunca nadie se entregó tanto a hacer lo que es malo a los ojos del Señor como Acab, bajo la influencia de su esposa Jezabel” (1Re.21:25). Obviamente esta mujer estaba “superposeída”, y al demonio que la controlaba se le acuñó el nombre de Jezabel (espíritu de Jezabel, demonio jezabélico, etc.) por la mujer que poseyó dicho espíritu.

  2. Características

    Hay ciertas características que ayudan a identificar la presencia y el operara de dicho espíritu demoniaco.

    1. Opera en mujeres

      Este demonio opera en mujeres, pues su función principal es atacar, socavar, controlar, manipular o atar el liderazgo masculino. Es un demonio que hace la guerra al liderazgo del varón. El feminismo contemporáneo es una de sus manifestaciones.

    2. Caracterizada por controlar y/o manipular a los hombres

      Uno de los síntomas del operar de este demonio Jezabélico es el control y manipulación que tiene sobre los hombres. Para ello utiliza diversos medios: seducción física, o espiritual, chantaje, amenaza, etc. Tu vez a Jezabel, por ejemplo, arreglándose seductivamente para tratar de manipular a Jehú (2Re.9.30).

    3. Desea imponer su voluntad, gobernar

      El demonio jezabélico alimenta el deseo carnal de la mujer de gobernar, de imponer su voluntad, de hacer lo que ella quiere. Por lo que la verás arrebatando el liderazgo haciendo cosas en iniciativa propia sin el debido permiso de la autoridad. Atalía, hija de Jezabel, en su deseo de gobernar, mató a todos los herederos al trono de Judá para ella quedarse en el poder. Atalía había recibido el mismo espíritu Jezabelico por herencia. Por lo mismo, suelen ser mujeres fuertes en su liderazgo, pues lo desean imponer con ayuda demoniaca.

    4. Resiente el liderazgo de hombres fuertes

      Este demonio se roba el liderazgo de los hombres, por lo que crea hombres amaneados, débiles, que no saben defenderse, y si no los crea, los busca y/o fomenta. Por lo mismo resiente el liderazgo de hombres fuertes que la resisten. Varones que le ponen un alto a la voluntad o capricho de la mujer controlada por este espíritu, se ganan a un enemigo en ella… y no es ella, es el demonio en ella que resiente que le pongan un alto a su operar. Así que les declara la guerra. Así como Jezabel se la declaró a Elías, o a Nabot (quien le puso un alto a las chiflazones de Acab, y se ganó a Jezabel como enemiga).

    5. Le cuesta la sumisión

      Someterse, doblegar su voluntad, al liderazgo del varón, es algo la persona con este demonio resiente, lo resiste. Es rebelde. Por lo que buscará formas de salirse con la suya, desobedeciendo, doblegando la voluntad de la autoridad o desacreditándola (acusando su moral o su competencia, su experiencia o conocimiento).

    6. Fomenta que otras mujeres no se sometan, que dejen de ser sumisas.

      Este demonio no le basta operar en la persona que controla, sino que busca pasar a otras mujeres la misma influencia espiritual, enseñando actitudes, comportamientos y patrones de pensamiento. Ves por ejemplo, como Jezabel se duplicó en su hija Atalía, extendiendo la influencia demoniaca sobre ella y pasando a la siguiente generación.

    7. Va acompañada de seducción espiritual

      Jezabel dirigía, con sus 400 profetas, el culto a Baal. Igual que ella, el día de hoy este demonio busca acreditarse dentro de la iglesia así que suele operar en mujeres con sensibilidad espiritual, ya sea de índole profético o de discernimiento de espíritus, o con una posición en el liderazgo. Dará profecías, dirá que escuchó la voz de Dios, o que tuvo visiones o impresiones espirituales que vienen del Espíritu, pero que en realidad vienen de este demonio, pues van encaminadas a controlar, tomar el liderazgo y posicionarse para extender su nociva influencia espiritual. Así que podría operar como un espíritu de falsa profecía, adivinación (o ir acompañado de otro demonio así), o de falso consejo. Tu sabes que su operar no es del Espíritu de Dios pues la profecía o su discernimiento es errado o confuso o en franca oposición a la Palabra de Dios. ¿Significa que no tenga el Espíritu Santo? Una persona así pudo haber nacido de nuevo, e incluso tener un genuino don de profecía en el cual el Espíritu pudiera fluir, sin embargo, por el operar de demonio jezabélico que ha permitido en su vida, es un don contaminado pues en ocasiones fluirá a través de ella este demonio y no el Espíritu.

    8. Suelen ser muy orgullosas o prepotentes

      Tiene una falsa seguridad en su posición, don profético, discernimiento, u operar. Están seguras que es de Dios, y que todos los demás tiene que obedecer o someterse a lo que sienten o la revelación que recibieron. Así que son muy contundentes en sus aseveraciones. Presumen estar en lo correcto y se vanaglorían de sus aciertos, y acusan de rebeldes a los que los que la contradicen o la cuestionan.

    9. Suelen causar amedrentamiento en los hombres

      Las mujeres con el operar de este espíritu jezabélico tienen un efecto sobrenatural de ocasionar, con su enojo o molestia, amedrentamiento o intimidación en los hombres que se relacionan con ella. Elías, el superprofeta a quien Dios utilizó para traer la sequía, resucitó a un niño muerto, proveer milagrosamente para una familia, caer fuego del cielo, y matar a los profetas de Baal, no resistió el operar demoniaco en Jezabel y ante su enojo y amenaza, se sintió intimidado, amedrentado y hasta deprimido. Este efecto no lo puede producir normalmente una mujer, al menos que tenga ayuda demoniaca. Por ello vemos hombres espantados y angustiado ante la posibilidad de hacer enojar a su mujer por trivialidades. Están sintiendo los efectos espirituales de un operar demoniaco.

    10. Suelen tener un trasfondos problemático con la figura masculina

      Este demonio busca a las mujeres más propensas a su influencia y operar. Así que, no solo busca a personas con una natural sensibilidad espiritual, sino también a personas con heridas en sus relaciones con el sexo opuesto, sea heridas ocasionadas por su papá (abandono, rechazo, abuso, etc.) o con su pareja o hermanos. Obviamente hay hijas que heredan esto de sus madres y no tuvieron un trasfondo problemático con la figura masculina… pero lo heredaron por aprender los patrones de abuso, rebelión, chantaje, manipulación de su mamá para con su esposo.

  3. ¿Qué hacer para liberarse de este espíritu?

    1. Quitar la base legal

      1. Si hay heridas que permitieron este demonio, sanarlas
        Aunque dicho comportamiento es fruto de un operar demoniaco en la vida de la mujer, muchas veces fue una herida contra la figura masculina la dió pie a dicho operar demoniaco. Si este es el caso, se tiene que perdonar a los varones de su vida que la hayan herido y hacer enteramente el proceso de sanidad emocional, de lo contrario no se quitará la base que motiva y permite el operar de este demonio. Si hay recuerdos bloqueados por experiencias dolorosas fuertes (violaciones, maltratos), se debe pedir al Espíritu Santo que saque del inconsciente dichos recuerdos para que puedan sanar y así se corte con todo aquello que da pié a dicho operar demoniaco. Si la mujer se resintió con su padre por permitir dicho comportamiento abusivo por parte de su madre, debe perdonar también a su padre.
      2. Si hay pecados asiduos por comportamientos aprendidos, arrepentirse y pedir perdón
        Este demonio busca primero influir las actitudes y comportamientos y, si se aceptan y se reafirman con la práctica, este pecado asiduo abre la puerta a este demonio. Así que se pueden llegar a abrir puertas por la exposición y adopción de filosofías feministas (jezabélicas) con los patrones de comportamiento que las acompañan. Así que se tiene que quitar la base legal pidiendo perdón a Dios por la rebeldía, el control, la manipulación, el chantaje, la manipulación espiritual que ha ejercido contra la autoridad masculina (padre, esposo, pastor, etc.). Tiene que pedir perdón por la manipulación espiritual que haya hecho y/o por permitir el operar espiritual de falsa profecía/discernimiento/adivinación.
      3. Si hay este comportamiento en los ancestros femeninos, pedir perdón por dicho linaje
        Los demonios jezabélicos también se pueden heredar, como Atalía los heredó de su madre Jezabel, repitiendo con ello el mismo comportamiento de su madre. La Biblia enseña la confesión de los pecados de los ancestros para cortar con pecados generacionales (Lv.26:39-42; Ne.9:1-2; Dn.9:20). Así que, si hay comportamientos jezabélicos en los ascendientes femeninos, se debe pedir perdón por dichos pecados.

        1. Oración Ejemplo:
          Padre Celestial, te pido que me perdones a mi y mis antepasados por el comportamiento jezabélico que ha marcado a las mujeres en mi linaje. Perdonanos por la rebelión a la autoridad, por el chantaje, la manipulación, por el falso operar espiritual. Nos arrepentimos y te pedimos perdón por dicho comportamiento en el nombre de Jesús.
    2. Se tiene que expulsar a dicho demonio

      1. Una vez cortando con la base legal para el enemigo se debe proceder a expulsar el demonio de jezabel de la persona: tiene que ordenar todo espíritu de Jezabel que salga fuera de ella y de su linaje en el nombre de Jesús.
        1. Liberación Ejemplo:
          Hablo a todo demonio de jezabélico que haya recibido por el pecado de mis ascendientes y por mis propios pecados, y le ordeno que salga fuera de mi y mis descendencia y que se aparte de nosotros, en el nombre de Jesucristo
      2. ¿Siempre implica una posesión demoniaca? No no siempre, en ocasiones es solo un trabajo demoniaco desde afuera de la persona (perturbación), pero si la persona abraza dicha perturbación cediendo a ella, sí se abre la puerta a demonios. Lo más seguro es que siempre se trate como posesión.
      3. Al cortar con este operar demoniaco, se corta también para los descendientes no nacidos al momento de la liberación. Los ya nacidos tienen que hacer su propio proceso de liberación.
    3. Se tiene que renovar los hábitos

      La anterior fue la parte fácil. La parte difícil será renovar los hábitos de pensamiento, actitud y conducta que dejó plasmado dicho demonio. Ejercitarse en la sumisión y el respeto a la posición del varón (esposo, padre, pastor, etc.) será todo un reto, pero sí se puede lograr. Esto implicará muchas caídas, pero también continuas levantadas que irán forjarán la voluntad a la imágen de Cristo. La Biblia para contrarrestar dicho demonio instruye a las mujeres:

      1. Esposas, sométanse a sus propios esposos como al Señor. 23 Porque el esposo es cabeza de su esposa, así como Cristo es cabeza de la iglesia, la cual es su cuerpo, y él su Salvador. 24 Así como la iglesia se somete a Cristo, también las esposas deben someterse a sus esposos en todo. (Ef.5:22-24)
      2. Más bien, que la belleza de ustedes sea la incorruptible, la que procede de lo íntimo del corazón y consiste en un espíritu humilde y apacible. Esta sí que tiene mucho valor delante de Dios. Así se adornaban en tiempos antiguos las santas mujeres que esperaban en Dios, cada una mostrando respeto a su esposo. Tal es el caso de Sara, que obedecía a Abraham y lo llamaba su señor. (1Pe.3:4-6)
  4. ¿Qué hacer si te relacionas con una mujer con espíritu jezabélico?

    Si amas a Dios, él utilizará estas situaciones para tu bien, para forjarte y desarrollarte a la imágen de Cristo. Agradar a tu esposa por encima de Dios va a implicar la muerte de tu propósito, como casi sucede con Moisés (Ex.4:24-26). Lo único que te libra del operar de un demonio jezabélico es desarrollar lo siguiente en ti:

    1. Tienes que tener un temor de Dios mucho mayor que al ser humano.

      Si tu temor por una persona es mayor que tu temor por Dios, te dominara la persona y no Dios. Te controla a aquello que más temes. Debes temer más el desagradar a Dios que a una mujer. Debes estar dispuesto a estar en paz con Dios por encima de estar en paz con tu esposa. Eso implica estar dispuesto a tolerar un conflicto por seguir la voluntad-diseño de Dios.

    2. Tienes que despojarte, estar dispuesto a morir al escenario ideal que la mujer jezabélica pudiera arruinarte.

      Si hay algo que dicha mujer pudiera hacerte o arruinar a lo que no hayas muerto, le dará pie para ejercer control sobre ti. Tienes que entregarle ese escenario ideal al Señor. Muchos hombres ceden para tener algo de paz en su hogar, y si bien hay ocasiones en los que uno cede por amor en cosas que no se contraponen a la dirección del Espíritu, en las cosas que se contraponen a la dirección de Dios, uno no debe ceder, aunque “arda Troya”.

    3. Tienes que entrar en guerra, no con la persona, sino con dicho espíritu:

      O domina dicho espíritu a través de ella, o domina el Espíritu Santo a través de ti… así que tendrás que resistir toda manipulación, oposición, pidiendo a Dios gracia, valentía y sabiduría, pues lo vas a necesitar. No puedes ver a tu esposa como tu enemiga, sino al demonio que la controla, y tu esposa sólo como una cautiva que necesita ser libre de dicha opresión.

    4. Tendrás que confiar en el operar de Dios

      Tendrás que confiar que, cuando ella haga un desplante para tratar de doblegar tu voluntad, Dios tratará con su corazón para hacerla entrar en razón. Recuerda que al no someterte a tu mujer para seguir la voluntad de Dios cuentas con el respaldo de Dios y Dios tratará con ella para hacerla entender. Si te desobedece, si no hace caso a tu dirección, ora a Dios entregándosela para que sea él el que trate con ella y la haga entender. Recuerda que Dios da tiempo de gracia para reaccionar, luego disciplina.

    5. Tienes que ser amoroso y firme

      No puedes ser violento ni áspero con tu esposa, pero sí debes ser firme en la dirección y posición que tienes. Para no ser violento ni aspero tendrás que guardar tu corazón de toda herida que pudiera ella infligirte. Para ello tendrás que hacer tu proceso de sanidad emocional y recordar que no es contra ti que se levantan, sino contra Dios y su orden establecido. Tú como varón solo eres un representante, un siervo de Dios, así que no te lo puedes tomar personal, es un asunto de Dios.

    6. Reprende con amor a tu esposa

      Llamale la atención, una vez, dos veces (Tit.3:10) y si sigue persistiendo en su rebeldía, deja de insistir y solo ora por ella. Ora por ella y sigue siendo amable y amoroso con ella aunque ella sea porte mal contigo (Ro.12:19-21). Puedes optar por sufrir la ofensa y dejar el asunto en las manos de Dios, pero también puedes acudir a consejería matrimonial con líderes de tu iglesia para que la amonestación sea con testigos, siguiendo el protocolo de Mt.18:15-16. Si es una mujer verdaderamente cristiana, reaccionará correctamente y querrá cambiar. Si se resiste, tratala como una no cristiana a quien Dios ha asignado como tu campo misionero (Mt.18:17 y 1Co.7:16).

    7. Repasa el material

      Repasen el taller de matrimonios, particularmente la sesión 7: El reto de la mujer, la sumisión y la sesión 8: El reto del hombre, ser autoridad

 

Alberto Vazquez Botello