El pecado del Orgullo 3

Youtube: https://youtu.be/4B3sveYQgSo

  1. La necesidad de predicar sobre el tema

    1. Es SUMAMENTE DESTRUCTIVO para la sociedad y, especialmente, para el cuerpo de Cristo.
    2. Lo sutil que es, pues se disfraza de falsa humildad.
      1. Mas que una acción, es una intención y motivación del corazón… así que fácilmente se puede disfrazar.
      2. Son como sepulcros blanqueados. Por fuera lucen hermosos pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de podredumbre. (Mt.23:27)
    3. Pasa desapercibido a la persona que lo tiene (te ciega)
      1. Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? (Jer.17:9)
      2. A cada uno le parece correcto su proceder, pero el Señor juzga los motivos.(Pr.16:2)
      3. Pero yo, el Señor, investigo todos los corazones y examino las intenciones secretas. (Jer.17:10)
    4. lo confundimos con una autoestima saludable, correcta de ti mismo.
      1. Pensamos que humildad es autodenigrarte o no reconocer lo que tienes o eres.
      2. La gente orgullosa no tolera a la gente con una autoestima saludable/correcta… y la acusa de orgullosa.
    5. Sabemos que es malo… pero no lo sabemos identificar!!… necesitamos discernirlo
      1. Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón. (He.4:12)
      2. No obstante, sus malas intenciones se descubrirán cuando la luz las ilumine (Ef.5:13)
  2. El pecado de Orgullo

    1. Su definición:

      Exceso de estimación hacia uno mismo y hacia los propios méritos por los cuales la persona se cree superior a los demás. Soberbia, arrogancia: Sentimiento de superioridad frente a los demás que provoca un trato distante o despreciativo hacia ellos.

      1. Connotación buena: Sentimiento de satisfacción hacia algo propio o cercano a uno que se considera meritorio.
    2. Primer caso: Satanás.

      Tu corazón se llenó de orgullo debido a tu gran belleza.Tu sabiduría se corrompió a causa de tu amor por el esplendor. Entonces te arrojé al suelo y te expuse a la mirada curiosa de los reyes. (Ez.28:17)

    3. Su sentir: incorrecta apreciación de si mismo:

      Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios, levantaré mi trono, y en el monte del testimonio me sentaré, a los lados del norte (Is.14:13)

    4. La causa: su gloria

      Tú eras el modelo de la perfección, lleno de sabiduría y de exquisita belleza.(Ez.28:12)

    5. La consecuencia: su humillación y destrucción

      Entonces te expulsé en deshonra de la montaña de Dios. Te eché, guardián poderoso, del lugar que tenías entre las piedras de fuego…Entonces te arrojé al suelo y te expuse a la mirada curiosa de los reyes… Te reduje a cenizas en el suelo a la vista de todos los que te miraban. Todos los que te conocían se horrorizaron por tu destino. Has llegado a un final terrible, y dejarás de existir” (Ez.28:16,17,18,19)

  3. Lo que ocasiona

    1. Síntoma de inmadurez espiritual

      Yo, hermanos, no pude dirigirme a ustedes como a espirituales sino como a inmaduros, apenas niños en Cristo. Les di leche porque no podían asimilar alimento sólido, ni pueden todavía, pues aún son inmaduros. Mientras haya entre ustedes celos y contiendas, ¿no serán inmaduros? (1Co.3:1-3)

    2. Te descalifica para el liderazgo:

      No debe ser un recién convertido, no sea que se vuelva presuntuoso y caiga en la misma condenación en que cayó el diablo. (1Ti.3:6)

    3. Ocasiona tu ruina:

      Al orgullo le sigue la destrucción; a la arrogancia, el fracaso. (Pr.16:18)

    4. Daña al prójimo:

      1. Caín y Abel (Gn.4:4-8)
      2. José y sus Hermanos (Hch.7:9)
      3. Elite religiosa y Jesús (Mt.27:17-18)
      4. Los líderes religiosos y los discípulos (Hch.5:17)
    5. Divisiones, rivalidades y retrasos en el cuerpo de Cristo:

      1. Le escribí a la iglesia acerca de esto, pero Diótrefes —a quien le encanta ser el líder— no quiere tener nada que ver con nosotros. Cuando yo vaya sacaré a relucir las cosas que hace y sus infames acusaciones contra nosotros. No solo se niega a recibir a los maestros itinerantes, sino que les dice a otros que no los ayuden y, cuando los ayudan, él los expulsa de la iglesia. (3Jn.1:9)
      2. todavía están bajo el control de su naturaleza pecaminosa. Tienen celos unos de otros y se pelean entre sí. ¿Acaso eso no demuestra que los controla su naturaleza pecaminosa? ¿No viven como la gente del mundo? Cuando uno de ustedes dice: «Yo soy seguidor de Pablo» y otro dice: «Yo sigo a Apolos», ¿no actúan igual que la gente del mundo? (1Co.3:3-4)
    6. No se mueve en amor:

      El amor es paciente, es bondadoso. El amor no es envidioso ni jactancioso ni orgulloso. (1Co.13:4)

  4. La opinión de Dios

    Es de lo que más aborrece pues es lo que trajo desorden a su creación

    1. Dios se opone a los orgullosos, pero da gracia a los humildes. (Stg.4:6; 1Pe.5:5)
    2. Hay seis cosas que el Señor aborrece, y siete que le son detestables: los ojos altivos… (Pr.6:16-19)
  5. Lo que lo produce:

    1. Un forma equivocada de satisfacer tu sentido de valía (cómo estás llenando tu vacío emocional)

      La forma equivocada de suplir tu sentido de valía SIEMPRE lleva al orgullo

      1. En comparación o en relación a otras personas, en base a tu posición, o posesiones, etc.
        “valgo más, o soy mejor, por la _______”

        1. Posición
        2. Posesión
        3. Reconocimiento
        4. membresía
        5. estar en lo correcto
        6. ser más “santo”
      2. Por eso es engañoso:
        Ahorita eres “humilde” y te sientes menos y que los demás “son más importantes”, porque crees que la gente vale por su posición y tienes una baja posición… pero tan pronto cambia tu posición “pierdes piso” y te envaneces.
      3. Nota:
        Algo te puede hacer “más calificado”, o “más rico” o “más guapo” o “más talentoso”… pero NUNCA MÁS VALIOSO. Por eso puedes reconocer lo que tienes y lo has logrado, con humildad, i.e. sin sentirte más valioso.
      4. Una falta de plenitud (que produce envidia, orgullo)
        La plenitud (sentir nuestras necesidades emocionales llenas) solo se experimenta por el Espíritu que es derramado en nuestros corazones.

        1. Pues sabemos con cuánta ternura nos ama Dios, porque nos ha dado el Espíritu Santo para llenar nuestro corazón con su amor (Ro.5:5)
        2. Jesús contestó: —Cualquiera que beba de esta agua pronto volverá a tener sed, pero todos los que beban del agua que yo doy no tendrán sed jamás. Esa agua se convierte en un manantial que brota con frescura dentro de ellos y les da vida eterna.(Jn.4:13-14)
        3. —¡Si alguno tiene sed, que venga a mí y beba! De aquel que cree en mí, como dice la Escritura, brotarán ríos de agua viva. Con esto se refería al Espíritu que habrían de recibir más tarde los que creyeran en él. Hasta ese momento el Espíritu no había sido dado, porque Jesús no había sido glorificado todavía.(Jn.7:37-39)
    2. Una errada concepción de uno mismo

      1. Sobreconsciente de tus buenos atributos ( tu santidad, dones y cosas buenas)
        1. Basado en el privilegio y la autoridad que Dios me ha dado, le advierto a cada uno de ustedes lo siguiente: ninguno se crea mejor de lo que realmente es. Sean realistas al evaluarse a ustedes mismos, háganlo según la medida de fe que Dios les haya dado. (Ro.12:3)
        2. Porque no nos atrevemos a contarnos ni a compararnos con algunos que se alaban a sí mismos; pero ellos, midiéndose a sí mismos por sí mismos, y comparándose consigo mismos, no son juiciosos. Pero nosotros no nos gloriaremos desmedidamente, sino conforme a la regla que Dios nos ha dado por medida, para llegar también hasta vosotros. (2Co.10:12-13)
      2. Inconsciencia de tus errores, tus faltas, y debilidades
        1. Luego Jesús contó la siguiente historia a algunos que tenían mucha confianza en su propia rectitud y despreciaban a los demás: «Dos hombres fueron al templo a orar. Uno era fariseo, y el otro era un despreciado cobrador de impuestos. El fariseo, de pie, apartado de los demás, hizo la siguiente oración: “Te agradezco, Dios, que no soy un pecador como todos los demás. Pues no engaño, no peco y no cometo adulterio. ¡Para nada soy como ese cobrador de impuestos! Ayuno dos veces a la semana y te doy el diezmo de mis ingresos”. »En cambio, el cobrador de impuestos se quedó a la distancia y ni siquiera se atrevía a levantar la mirada al cielo mientras oraba, sino que golpeó su pecho en señal de dolor mientras decía: “Oh Dios, ten compasión de mí, porque soy un pecador”. Les digo que fue este pecador —y no el fariseo— quien regresó a su casa justificado delante de Dios. Pues los que se exaltan a sí mismos serán humillados, y los que se humillan serán exaltados».(Lc.18:9-15)
    3. Una desconsideración de Dios

      1. Pierdes de vista que lo que tienes no es por ti, sino por Dios, porque así él lo dispuso.

        1. Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.  (Ro.9:16)
        2. Y vinieron a Juan y le dijeron: Rabí, mira que el que estaba contigo al otro lado del Jordán, de quien tú diste testimonio, bautiza, y todos vienen a él. Respondió Juan y dijo: No puede el hombre recibir nada, si no le fuere dado del cielo. (Jn.3:26-27)
      2. Pierdes de vista que tus logros son un trabajo en equipo y olvidas darle la gloria que a él le toca
        1. Herodes estaba furioso con los de Tiro y de Sidón, pero ellos se pusieron de acuerdo y se presentaron ante él. Habiéndose ganado el favor de Blasto, camarero del rey, pidieron paz, porque su región dependía del país del rey para obtener sus provisiones.El día señalado, Herodes, ataviado con su ropaje real y sentado en su trono, le dirigió un discurso al pueblo. La gente gritaba: «¡Voz de un dios, no de hombre!» Al instante un ángel del Señor lo hirió, porque no le había dado la gloria a Dios; y Herodes murió comido de gusanos.(Hch.12:20-23)
        2. habló el rey y dijo: ¿No es ésta la gran Babilonia que yo edifiqué para casa real con la fuerza de mi poder, y para gloria de mi majestad? Aún estaba la palabra en la boca del rey, cuando vino una voz del cielo: A ti se te dice, rey Nabucodonosor: El reino ha sido quitado de ti (Dn.4:30-31)
    4. Perder de vista tu propósito: Su gloria, el beneficio del prójimo

      Tu gloria es una añadidura que Dios da, una consecuencia, no el propósito. No es algo que debes buscar.

      1.  Yo no busco mi propia gloria; pero hay uno que la busca, y él es el juez… —Si yo buscara mi propia gloria, esa gloria no tendría ningún valor, pero es mi Padre quien me glorificará. (Jn.8:54)
      2. No a nosotros, oh Señor, no a nosotros sino a tu nombre le corresponde toda la gloria, por tu amor inagotable y tu fidelidad. (Sal.115:1)
      3. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. (Mt.5:16)
      4. Mi Padre es glorificado cuando ustedes dan mucho fruto y muestran así que son mis discípulos. (Jn.15:8)
      5. Traigan a todo el que me reconoce como su Dios, porque yo los he creado para mi gloria. Fui yo quien los formé (Is.43:7)
      6. nos predestinó para ser adoptados como hijos suyos por medio de Jesucristo, según el buen propósito de su voluntad, para alabanza de su gloriosa gracia, que nos concedió en su Amado.(Ef.1:5-6)
  6. Síntomas del orgullo

    Sabes que tienes orgullo si tienes alguno de los siguientes síntomas

    1. Te comparas con otras personas para medir tu valor (2Co.10:12-13) —
      Tu puedes comparar tu crecimiento, o tu habilidad, o desempeño, etc., pero siempre conciente que eso no te añade o quita valor.

      1. El Humilde: haya su valor en Dios (Is.43:4)
    2. Sientes envidia, competencia, celos. (Mr.15:10; Hch.5:17; Ro.12:15; 1Co.12:26)
      No te gozas con el éxito de otros /te fastidia cuando otros sobresalen o son bendecidos y no tú. Es ese sentimiento de inferioridad que busca compensarse comparándose con los demás y buscando sobresalir sobre ellos o opacar al resto.

      1. El Humilde: se goza con el éxito y la bendición de otros (Ro.12:15)
    3. Encuentras cierta satisfacción cuando eres probado en lo correcto (vindicado), aunque eso implique que le vaya mal a la otra persona; y viceversa. (Pr.24:17)
      1. El Humilde: llora con el que sufre (Ro.12:15)
    4. Quieres ver a otros humillados ante ti -los que te han faltado al respeto, los que no te apreciaron, o tomaron en cuenta, no se unieron a ti, etc. (Jn.18:1)
      Esto no es por una búsqueda de justicia, sino por una satisfacción de ego personal.

      1. El Humilde: busca la restauración y la exaltación de la persona que se desvió (Jn.5:39-40)
    5. Buscas desacreditar a otras personas con crítica / te enfocas en los errores de otras personas. (Lc.11:54; Mt.12:10, 2,7; 11:18, 19; 9:34)
      No importa que haga algo bien, siempre se buscará algo que criticar para desacreditar a la competencia. Como estás en un estado de competencia, internamente buscas validarte enfocándote en sus errores. Este enfrascamiento en los errores es para condenar, descalificar ante los ojos de los demás y acreditarte tu. No puedes considerar a otros mejor que tu si (Fil.2:3) si te enfocas en sus errores. Aún en la gente “más pecadora” puedes considerarla mejor que tu.

      1. El Humilde: cubre multitud de errores (1Pe.4:8)
    6. Batallas en reconocer (o no lo haces) tus errores ente los demás (Stg.5:16)
      Los escondes, aparentas otras cosas, para que la gente no “tenga una mala opinión de ti”.

      1. El Humilde: los platica y los utiliza para bendecir a los demás (1Co.15:9-10; 1Ti.1:15) -no trata de aparentar algo que no es.
    7. No tolera el feedback, ni las reprensiones. (Pr.9:7-8)
      Como basa su sentido de valor en “estar bien”, o “estar en lo correcto”, o en ser “irreprensible”, no tolera los feedbacks

      1. El Humilde: te ama cuando se lo dás y se alegra con ello (Pr.9:7-8), le saca provecho aún a los feedbacks dados con mala actitud (1Ts.5:21)
    8. Te cuesta hacer cosas que crees que no corresponden a tu rango o posición (Jn.13:3-5; Mt.20:26-27)
      Hay de ti si te ven andando en camión, o comiendo con los obreros, o en una casa o colonia que no corresponde a tu estatus, o cargando las sillas, o lavando los baños, o “vendiendo empanadas”, o de “mesero”, o en “telemarketing”, o “desempeñando tal profesión inferior a tu carrera”, Caso de David y Milca, etc.

      1. El Humilde: no tiene ningún problema con “humillarse” (Jn.13:3-5; Fil.2:5-8; 2Sa.6:16-23)
        estoy dispuesto a quedar en ridículo e incluso a ser humillado ante mis propios ojos” (2Sa.6:22)
    9. Te crees mejor que otros / menosprecias a otros / creen que ellos no van a caer (Lc.18:9)
      Por cualquier razón (estudios, trabajo, posición, etc.) crees que eres mejor o más valioso que otras personas, –en vez de verte como “privilegiado”, “bendecido”, “recipiente de su gracia inmerecida”, pues  TODO lo que tienes es por la gracia y la voluntad de Dios: “¿Qué tienen que Dios no les haya dado? Y si todo lo que tienen proviene de Dios, ¿por qué se jactan como si no fuera un regalo?” (1Co.4:7)

      1. El Humilde: considera a los demás como mejores a uno mismo (Fil.2:3)
    10. Te cuesta perdonar
      Este problema es producto de una concepción errónea de uno mismo. Como no estás consciente de tus faltas y errores, te cuesta perdonar a otros, y el “perdón que otorgas es superficial”,  no de corazón. Crees que tus ofensas a Dios son nada comparado con lo que te han hecho.

      1. El humilde: perdona con facilidad porque esta consciente de su pecado (Sal.51:3) y del perdón que ha recibido (Mt.18:33)
    11. Te cuesta pedir ayuda o reconocer tu necesidad. (Lc.16:3)
      Como basas tu sentido de valor en cosas conmovibles (tus riquezas, tu estar en lo correcto), cuando estas faltan o fallan, “duele” reconocer que “necesitas” pues para ti “vales menos” por eso. “¿Que va a decir la gente que estás pidiendo?”– es orgullo. “¿No tienes fe?” –es orgullo disfrazado de piedad

      1. El Humilde: sabe pedir (Mt.7:7) -sin ser conchudo, recibir ayuda (Fil.4:14-19) y vivir en la abundancia o en la escasez (Fil.4:12), no se siente seguro con sus riquezas o su “economía estable” (1Ti.6:17)
    12. Tienes una falsa seguridad del futuro (Stg.4:13-16)
      Nos “inflamos” por las visiones, palabras, proyectos o “declaraciones” que tenemos del futuro. “ustedes que dicen: «Hoy o mañana iremos a tal o cual ciudad, pasaremos allí un año, haremos negocios y ganaremos dinero.» ¡Y eso que ni siquiera saben qué sucederá mañana! ¿Qué es su vida? Ustedes son como la niebla, que aparece por un momento y luego se desvanece. Más bien, debieran decir: «Si el Señor quiere, viviremos y haremos esto o aquello.» Pero ahora se jactan en sus soberbias. Toda esta jactancia semejante es mala.” (Stg.4:13-16)

      1. El Humilde: no presume del futuro (Stg.4:15), pero confía en el Dios de amor que lo tiene en sus manos (Jer.29:11)
        Dios frustra tus planes y visiones para enseñarte a ser más “sobrio” en cuanto al futuro y no presumir ni alardear de este, aunque tengas “una visión” dada por Dios, o un “superproyecto”.
    13. Eres elitista, o discriminas a gente por su posición, estatus, renombre, edad, tamaño, etc. (Stg.2:1-13)
      ¡Qué distinguido se veía hoy el rey de Israel, exhibiéndose descaradamente delante de las sirvientas tal como lo haría cualquier persona vulgar! (2Sa.6:20).
      Alguien llega a su reunión vestido con ropa elegante y joyas costosas y al mismo tiempo entra una persona pobre y con ropa sucia… [y] le dan un trato preferencial a la persona rica y le dan un buen asiento, pero al pobre le dicen: «Tú puedes quedarte de pie allá o bien sentarte en el piso» ¿acaso esta discriminación no demuestra que sus juicios son guiados por malas intenciones? (Stg.2:2-4)

      1. El Humilde: prefiere juntarse con los pobres u oprimidos que repartir el botín con los orgullosos (Pr.16:19)
        Fíjate a quién Dios prefirió: ¿No eligió Dios a los pobres de este mundo para que sean ricos en fe? ¿No son ellos los que heredarán el reino que Dios prometió a quienes lo aman? (Stg.2:5)
    14. Tienes una sobre-veneración al líder, a los que tienen, etc. (Hch.12:22)
      Esnob: deseosos de pertenecer a la élite,los esnobs tienden a reproducir el comportamiento de una clase social o intelectual a la que consideran superior. Muchas veces imitan las características de esta clase, ya sea en el lenguaje, los gustos, las modas y estilos de vida. Al mismo tiempo tratan con desprecio a los que consideran inferiores.

      1. El Humilde: no se deja impresionar por la posición o estatus de otros (Ga.2:6)
        Los líderes de la iglesia no tenían nada que agregar a lo que yo predicaba. (Dicho sea de paso, su fama de grandes líderes a mí no me afectó para nada, porque Dios no tiene favoritos) -Ga.2:6
    15. Hace énfasis en los rangos y en los títulos (Mt.23:7-11)
      Les encanta recibir saludos respetuosos cuando caminan por las plazas y que los llamen “Rabí” (Mt.23:7)
      Como halla su sentido de valor en eso, cuando tiene su título o rango, lo presume, lo promueve y lo defiende. “Licenciado que me costó mi carrera”… “Pastor Sergio por favor”; “Soy el Apostol fulanito de tal”;  “Don… “, “Soy el Director” .

      1. El Humilde: se considera un igual que a sus colegas y personas a quien sirve (Mt.23:8-11)
        No le importa el titulo, sino el servir, el beneficiar a la gente con título o sin él (mi caso con Natanael). Si enseñas a que respeten el rango de autoridad… hazlo por ellos, no por ti.
    16. Defiende su “derechos” por rango, posición, o posesión (Mt.23:6; Lc.14:7-11)
      Esperas un trato especial (“Merezco sentarme en la silla de honor”, “acción de gracias”, “reconocimiento”) o que te llamen por tu título, etc. y te ofendes cuando no es así. –cuidado, es síntoma de orgullo. La verdadera exaltación, honor, o respeto o trato especial no se reclama, se gana o se otorga por iniciativa de alguien más.

      1. El Humilde: no defiende sus derechos, al contrario, “se sienta hasta atrás” (Lc.14:10), pues no se siente digno (1Co.15:9)
        Si nadie te trata conforme a tu rango, o “a lo que crees que mereces” no defiendas tu posición, al menos que sea por amor a él. Considerate una persona sin derechos, no merecedor de ningún, trato especial… humillate. Cómo sabes si no es Dios el que está ordenando eso para ti (2Sa.16:5-13; Job. 19:13-19).
    17. Buscas eliminar la competencia / impides que otros sobresalgan (Mr.11:18; Hch.7:9)
      Como tu estabilidad emocional (de valía) está siendo atentada por lo que otros están haciendo, buscar eliminarlos de una otra forma. Uno hoy en día difícilmente pensaría en matar a alguien, pero si buscamos buscar matar su influencia o ponerlo en una posición fuera de competencia como los patriarcas hicieron con José.

      1. El Humilde: Se alegra en que otros hagan cosas mayores para Dios (Jn.14:12) aunque no lo hagan de forma perfecta (Fil.1:15-18).
        El maduro no compite para incentivarse a servir mejor a sus “clientes” y se goza cuando su competencia “gana” por el bien de los clientes a quienes sirve.
    18. Cuestionas la capacidad de otros (Jn.9:34; Mr.11:28; Jn.7:48, 52)
      Juzgan en base a apariencias (en base a las cosas que la gente obtiene su valor o calificación). Los fariseos por esta envidia y rivalidad que sentían descalificaba a cualquier que ocupara una posición o rol más privilegiado que ellos, como lo hicieron con el ciego o con Jesús. “Lo estás haciendo sin cobertura”… “Ningún líder reconocido lo ha aceptado”… “No tiene las credenciales”… “viene de galilea”, etc.

      1. El Humilde: evalúa la capacidad, no en base a las credenciales o reconocimiento de la persona, sino a los resultados (Mt.11:19) y cree en el potencial de la gente (Mt.4:19; 1Sa.16:6-12)
    19. Crees que sólo tú, o tu grupo, o en tu líder son el único calificados… y que no te vas a equivocar. (Mr.9:38; 1Co.3:21)
      Una errónea concepción de ti mismo así como el obtener tu valor en tus capacidades, títulos, posición o en la membresía del grupo al que perteneces, te lleva a tener una falsa autoconfianza y seguridad.

      1. El Humilde: reconoce que no tiene el monopolio del Espíritu y que Dios puede levantar a otros (Ga.2:6-9), y que la puede cajetear (1Ti.4:16; Ga.1:8-9; 1Co.9:27)
    20. Busca el crédito o el reconocimiento (la alabanza), y se molesta cuando no lo recibe. (Mt.23:6; Lc.16:15)
      Como lo que hace lo hace con la motivación incorrecta: para su gloria –no para la de Dios o el bienestar de su prójimo, se resiente cuando no recibe el crédito, el reconocimiento o la acción de gracias, aún que personas se estén beneficiando y Dios esté siendo glorificado.

      1. El Humilde: no lo busca y se alegra cuando no recibe nada de eso pues sabe que Dios se la dará (Mt.6:4,6; Lc.14:14).
    21. Te llevas todo el crédito y no das el reconocimiento, honor o gracias a Dios y/o a las personas que han contribuido (Hch.12:20-23; Dn.4:30-31)
      La persona orgullosa se roba el crédito presentando logros e ideas como si fueran de él, y no da debida gloria a Dios ni a la gente que le ayudaron.

      1. El Humilde: por el sentido de justicia da crédito y reconocimiento a todos los que se lo merecen (Ro.13:7, 1Co.16:18; 2Co.8:18)
    22. Te sientes seguro de ti mismo, muy confiado en que no caerás en los mismos errores… así que se muestra en una falta de misericordia. (Lc.18:9)
      La inconsciencia de tus errores y sobreconsciencia de tus aciertos, dones y habilidades te llevan a generar una falsa seguridad y confianza en sí mismo.

      1. El Humilde: reconoce su falibilidad y tiene una inseguridad y santa desconfianza de sí mismo, pero confía en Dios quien lo hace competente (2Co.3:5-6; 1Co.1:27-28)
    23. Condena con facilidad (da el tiro de gracia), juzga sin misericordia. (Stg.2:12-13; Mt.7:1-5; Mt.12:7)
      Una inconciencia de sus pecados y errores lo lleva a emitir juicio sin misericordia ni compasión… no da el privilegio de la duda, ni se molesta en indagar, tal es la autoconfianza en su juicio que lo condena con facilidad y rapidez.

      1. El humilde: Ante los errores de los demás, considera los suyos (Mt.7:3-5), por lo mismo es compasivo con los demás, no los descalifica, sino que los restaura y los vuelve a enviar (Mt.26:34 y Jn.21:15-179
    24. Monopoliza y centraliza el poder. (Mr.11:28)
      Al obtener tu sentido de valor en tu posición, y al estar sobreconsciente de tus habilidades e inconsciente de tus errores, de forma natural buscas monopolizar el poder. No crees que nadie más pueda hacer lo que estás haciendo (y si alguien más puede, son solo una elite).

      1. El humilde: multiplica y empodera (Jn.20:21)
    25. Creas gente dependiente de tí (manipulas), no la desarrolla (Jn.7:48; Lc.11:52)
      Gana su sentido de valor en tener gente bajo de él, y entre más gente mejor;  por eso no tolera que gente se le vaya… así que perpetua su estado de dependencia a él para retenerlos por tiempo indefinido. Les quitas cualquier de capacidad y autoridad.

      1. El humilde: Se alegra por la posibilidad de que otros se desarrollen y hagan cosas grandes para el Señor (Jn.14:12; 1Ti.3:1), no se intimida de que la gente se le vaya (Jn.6:66-67)
    26. Explotas a la gente, abusa de ella, la usa (Mt.23:4,14)
      Utiliza a la gente pues lo importante es su ministerio, lo suyo, su bienestar. Realmente no le interesa la demás gente ni el desarrollar su ministerio. Y para eso se puede valer de argumentos “piadoso” para envolverlos.

      1. El humilde: Sirve a la gente, la libera (Jn.8:34-36; 13:13-16; Ef.4:11-12,16), busca darles, no servirse a su costa (2Co.12:14)
    27. Se cierra a recibir algo (instrucción, retroalimentación) de alguien que considera “inferior”. (Jn.9:34)
      ¿Has escuchado que solo un líder puede corregir a un líder… que nadie puede corregir al pastor mas que otro de su mismo nivel o superior? Alguien orgulloso no tolera la reprensión, instrucción o amonestación de alguien que considera menos “calificado” (por edad, preparación, posición o posesión). “cómo te atreves a enseñarnos a nosotros, tú, un joven que apenas tiene 22 años”; “me vas a enseñar a mi que soy pastor, cuando tu no has ido ni al seminario”… “Mira mijo, antes de que tu nacieras, yo ya enseñaba esto”.

      1. El humilde: se alegra con la instrucción, venga de quien venga (Mt.11:25) pues sabe que Dios revela cosas a niños que no revela a los más calificados.
    28. Quieres impresionar/agradar a la gente (Ga.1:10; Mt.23:5; Pr.27:2; 2Co.11:21)
      Hablas continuamente de tus logros, de lo que has hecho y de cómo la gente te ha exaltado y dado reconocimiento… no lo dices como ejemplo para incentivar a otros (“te digo esto para animarte, pues si Dios utiliza alguien como yo, cuanto más no lo hará a ti”), sino para presumir, para impresionar a la gente.

      1. El humilde: Busca impresionar a Dios (Jn.8:29; Fil.2.3; Jn.5:41), y cuando habla de lo que tiene lo hace con el propósito de bendecir, no para presumir o sentirse más importante (Mt.11:28). Pero prefiere no decir nada para que “nadie le atribuya méritos más allá de lo que pueda verse en su vida u oírse en su mensaje” (2Co.12:6). De lo que se jacta, más bien,  de sus debilidades y cómo Dios lo ha ayudado en ellas “Si debo jactarme, preferiría jactarme de las cosas que muestran lo débil que soy” (2Co.11:30).
    29. Ama los honores y reconocimientos, de hecho busca la gloria/admiración de los hombres por encima que la de Dios. (Jn.12:42; Mt.23:5-6)
      Es como un dulce a sus oídos cuando la gente lo alaba o le da la gloria… y lo busca. La gloria de los hombres muchas veces opaca, te ciega o te ensordece a la retroalimentación de Dios.

      1. El humilde: desprecia el honor, la gloria y admiración de los hombres (Ga.1:10, 1Ts.2:6; Jn.5:41) al contrario está dispuesto a sufrir oprobio con tal de agradar a Dios (Mt.5:11), porque de él busca la gloria (Mt.25:23; 1Co.4:5).
  7. Antídoto contra el orgullo

    1. Suplir tu sentido de valor (tus necesidades emocionales) de forma correcta
      1. Recibe el Espíritu Santo (Ro.5:5):
        Sin él no puedes sentir esa plenitud y buscarás satisfacer tus necesidades con las cosas del mundo: “cuando aman al mundo no tienen el amor del Padre en ustedes.” (1Jn.2:15). Para eso tienes que recibir a Cristo (Ro.8:9)
      2. Renueva y administra tu mente:
        La mente pecaminosa te llena de arrogancia (Col.2:18), pero  nosotros debemos tener la mente de Cristo (1Co.2:16): “Sabía Jesús que el Padre había puesto todas las cosas bajo su dominio, y que había salido de Dios y a él volvía; así que…” (Jn.13:3)

        1. Vales por lo que eres en Dios (por llevar su imagen: Stg.3:9; Gn.1:26-27)
        2. Vales por lo que hizo por ti (derramó su sangre: 1Co.6:20; Ap.5:9)
        3. Vales por tu contribución en el reino, que fuiste creado con un propósito único (Ef.2:10, 4:10; 1Co.9:16)
        4. Eres incomparable porque fuiste creado con un propósito único, y diferente (Sal.139:16; He.10:7) -enfócate en ese propósito, en esa voluntad de Dios para ti.
        5. Visualizate con la gloria que Dios te dará (He.12:2; 2Co.2:17; Ro.8:17,30; 2:7; 1Jn.3:2; Dn.12:3; 1Co.15:53-54; Lc.12:32; Ap.2:26-27; 3:21; 2Ti.4:8; Ap.19:8, 5:12)
          1. El reino, poder, autoridad, inmortalidad, las coronas, las vestiduras, las riquezas, una nueva tierra, una ciudad.
      3. Cambia de hábitos: busca la llenura del Espíritu en tu relación personal con él (Ef.5:18)
        Tienes que tener tus tiempos de unión íntima con el Padre (Jn.1:18)… donde escuches ese: “eres es mi hijo amado, estoy muy complacido contigo” (Mt.3:17)
    2. Deshazte de toda autoconfianza y seguridad propia
      Nuestra seguridad no está en nosotros, ni en nuestras habilidades, ni en lo que tenemos, sino en Dios, en lo que él puede hacer por nosotros por su gracia y su voluntad.

      1. No pierdas conciencia de tus errores y pecados pasados… Y FUTUROS
        Una santa desconfianza de uno mismo, que somos seres falibles y podemos (vamos) a caer. “El que piensa estar firme” (1Co.10:12). Tienes que estar conciente que aunque no lo veas, aún tienes pecado (1Jn.1:8)
      2. No pierdas conciencia que todo lo bueno que eres depende de Dios
        Pues Dios trabaja en ustedes y les da el deseo y el poder para que hagan lo que a él le agrada.” (Fil.2:13)
      3. Recuerda que tus logros y éxitos son por la gracias de Dios
        Así que no depende del que quiere, ni del que corre, sino de Dios que tiene misericordia.(Ro.9:16)
        ¿Qué tienen que Dios no les haya dado? Y si todo lo que tienen proviene de Dios, ¿por qué se jactan como si no fuera un regalo? (1Co.4:7)
    3. No pierdas de vista la meta
      1. Buscar que Dios sea glorificado
        Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos. (Mt.5:16)
      2. Buscar que el prójimo sea beneficiado
        El amor no hace mal al prójimo; así que el cumplimiento de la ley es el amor. (Ro.13:10)
    4. Tener una consciencia de equipo
      Ver a tu “competencia” como parte del mismo equipo. Si un miembro de tu equipo hizo algo bien (metió gol) gózate porque todo el equipo gana. (1Co.12:26)
  8. Ejercicios para fortalecer la humildad

    1. Ora por los que tienes envidia para que Dios les de más para su gloria y para que se beneficien a más personas.
      1. Te recordará cuál es el propósito
    2. Haz cosas o usa cosas que para tu posición, rango o posición, ante la sociedad considera humillantes o despreciables (Jn.13:4)
      1. Te recordará que tu valor no radica en esas cosas
    3. Desprecia y desconfía de los halagos y los reconocimientos de las personas (1Co.4:3-5)
      1. Te vacunará contra la vanagloria y de un autoengaño
    4. Cuando todos tratan de presumir lo que tienen o han logrado, tu salte de la competencia, y haz lo contrario (como Dios) en señal de protesta.
      1. Te librará de la mala influencia y de caer en el mismo “espíritu”
    5. Desprecia la fama y el éxito personal que el mundo ofrece.
      1. No la busques, no la anheles, y si la obtienes, no la valores. (Ga.1:10, 1Ts.2:6; Jn.5:41)
      2. Recuerda que el éxito de Dios es hacer su voluntad cuando nadie lo ve, ni lo valora o cuando ésta trae vituperio y sufrimiento).
    6. Trata a los más “descalificados” y menospreciados como mejores o mayores que tú.
      1. Visualiza su potencial, y ve lo que Dios ve: el corazón y la gloria que recibirán.
    7. No te dejes impresionar por los títulos o credenciales de la gente, al contrario busca relacionarte con gente “insignificante”.
      1. Tratalos con toda naturalidad, como a cualquier otro ser humano.
      2. Te vacunará para no ser Esnob, ni caer en el juego de la política.
      3. Te recordará que el enfoque de tus relaciones no debe ser para “ascender” en la organización o sociedad… sino para bendecir y compartir con los más necesitados.
    8. Antes de emitir un juicio y condenación haz un recuento de tus faltas y junta toda la evidencia.
      1. Te ayudará a ser compasivo y te recordará que no eres mejor.
    9. No hables de ti ni de tus logros sin una buena razón en mente, habla de tus errores, debilidades y dificultades y cómo Dios te ha ayudado en medio de ellas.
      1. Te cuidará de caer en vanagloria.
      2. Defrauda las “expectativas de la gente” –como Jesús.
    10. Aunque tengas “derechos” a ciertos tratos, no los esperes ni los reclames… sufre la ofensa y el oprobio
      1. Humillate… no te consideres digno de un trato especial.
    11. Multiplicate y desarrolla
      1. Te cuidará de creerte el único que puede hacer tal o cual cosa.
      2. Te mantendrá “chiquito”, pues en vez de estar centralizando todo, estarás distribuyendolo entre más gente.
    12. Desarrolla más gente, busca que sean mejores que tu
      1. Te recordará que no se trata de tu gloria, sino de que más gente glorifique a Dios
  9. Disciplina de Dios para los orgullosos

    1. Porque el que se enaltece será humillado (Mt.23:12)

Alberto Vazquez Botello