La fe probada ¿confías en él?

  1. Jesús probando a sus discípulos:

    1. Denles ustedes mismos de comer:

      Cuando Jesús recibió la noticia, se retiró él solo en una barca a un lugar solitario. Las multitudes se enteraron y lo siguieron a pie desde los poblados. 14 Cuando Jesús desembarcó y vio tanta gente, tuvo compasión de ellos y sanó a los que estaban enfermos. 15 Al atardecer se le acercaron sus discípulos y dijeron: —Este es un lugar apartado y ya se hace tarde. Despide a la gente, para que vayan a los pueblos y se compren algo de comer. 16 —No tienen que irse —contestó Jesús—. Denles ustedes mismos de comer. 17 Ellos objetaron: —No tenemos aquí más que cinco panes y dos pescados. (Mt.14:13-17)

    2. Lo estaba poniendo a prueba

      Enseguida Jesús vio que una gran multitud venía a su encuentro. Dirigiéndose a Felipe, le preguntó: —¿Dónde podemos comprar pan para alimentar a toda esta gente? Lo estaba poniendo a prueba, porque Jesús ya sabía lo que iba a hacer. Felipe contestó: —¡Aunque trabajáramos meses enteros, no tendríamos el dinero suficiente para alimentar a toda esta gente! Entonces habló Andrés, el hermano de Simón Pedro: «Aquí hay un muchachito que tiene cinco panes de cebada y dos pescados. ¿Pero de qué sirven ante esta enorme multitud?».  (Jn.6:5-9)

    3. Análisis

      1. Los deja en una situación que los sobrepasa (supera sus capacidades, sus recursos)
      2. El Señor te dice: resuelve dicha situación
      3. Y como resultado te alarmas, te agobias, te das por vencido.
      4. Jesús ya había convertido el agua en vino, sando al hombre de la mano seca, y habían visto muchos otros milagros:
        1. Regresen a Juan y cuéntenle lo que han oído y visto: los ciegos ven, los cojos caminan bien, los que tienen lepra son curados, los sordos oyen, los muertos resucitan, y a los pobres se les predica la Buena Noticia. (Mt.11:4-5)
    4. ¿Te identificas?

      1. Situaciones en las que te preguntas ¿Cómo le voy a hacer?
      2. Situaciones en las que ves el reto delante de ti y te abrumas y piensas ¡no lo voy a lograr!
  2. Dios va a probar si confías en el, en su carácter, en su amor.

    1. Dios probando a Abraham

      1. Tiempo después, Dios probó la fe de Abraham. —¡Abraham!—lo llamó Dios. —Sí—respondió él—, aquí estoy. —Toma a tu hijo, tu único hijo—sí, a Isaac, a quien tanto amas—y vete a la tierra de Moriah. Allí lo sacrificarás como ofrenda quemada sobre uno de los montes, uno que yo te mostraré. A la mañana siguiente, Abraham se levantó temprano. Ensilló su burro y llevó con él a dos de sus siervos, junto con su hijo Isaac. Después cortó leña para el fuego de la ofrenda y salió hacia el lugar que Dios le había indicado. (Gn.22:1-3)
      2. Por la fe Abraham, quien había recibido las promesas, fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo único, 18 a pesar de que Dios le había dicho: «Tu descendencia se establecerá por medio de Isaac».[b] 19 Consideraba Abraham que Dios tiene poder hasta para resucitar a los muertos; en sentido figurado, recobró a Isaac de entre los muertos. (He.11:17-19)
      3. Análisis
        1. Dios le dice que sacrifique a su hijo a pesar que Dios le había dicho “tu descendencia se establecerá por medio de Isaac”.
        2. Abraham creyó que Dios era fiel a su Palabra y poderoso para hacer lo necesario para cumplirla
        3. Por eso no desmayó ante la prueba y recibió una bendición:
          Ya que me has obedecido y no me has negado ni siquiera a tu hijo, tu único hijo, juro por mi nombre que 17 ciertamente te bendeciré. Multiplicaré tu descendencia hasta que sea incontable, como las estrellas del cielo y la arena a la orilla del mar. Tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos; 18 y mediante tu descendencia, todas las naciones de la tierra serán bendecidas. Todo eso, porque me has obedecido. (Gn.22:16-18)
    2. Dios probando a Israel con el agua amarga en Mara

      Moisés ordenó a los israelitas que partieran del mar Rojo y se internaran en el desierto de Sur. Y los israelitas anduvieron tres días por el desierto sin hallar agua. 23 Llegaron a Mara, lugar que se llama así porque sus aguas son amargas, y no pudieron apagar su sed allí. 24 Comenzaron entonces a murmurar en contra de Moisés y preguntaban: «¿Qué vamos a beber?». 25 Moisés clamó al Señor y él le mostró un pedazo de madera, el cual echó Moisés al agua y al instante el agua se volvió dulce. En ese lugar el Señor los puso a prueba (Ex.15:22-25)

      1. Vieron la crisis de agua y sintieron su alma desfallecer
      2. Síntoma de la falta de fe: la queja y la lamentación
    3. Dios probando con la escases de pan en el desierto

      Después, toda la comunidad de Israel partió de Elim y viajó al desierto de Sin, ubicado entre Elim y el monte Sinaí. Llegaron el día quince del segundo mes, un mes después de salir de la tierra de Egipto.  Allí también toda la comunidad de Israel se quejó de Moisés y Aarón. «¡Si tan solo el Señor nos hubiera matado en Egipto!—protestaban—. Allá nos sentábamos junto a las ollas llenas de carne y comíamos todo el pan que se nos antojaba; pero ahora tú nos has traído a este desierto para matarnos de hambre». Entonces el Señor le dijo a Moisés: «Mira, haré llover alimento del cielo para ustedes. Cada día la gente podrá salir a recoger todo el alimento necesario para ese día. Con esto los pondré a prueba para ver si siguen o no mis instrucciones. El sexto día juntarán el alimento y cuando preparen la comida habrá el doble de lo normal». Entonces Moisés y Aarón dijeron a todos los israelitas: «Antes de anochecer, sabrán que fue el Señor quien los sacó de la tierra de Egipto. Por la mañana, verán la gloria del Señor, porque él oyó las quejas de ustedes, que son contra él y no contra nosotros. ¿Qué hemos hecho para que ustedes se quejen de nosotros?». Luego Moisés añadió: «El Señor les dará de comer carne por la tarde y los saciará con pan por la mañana, porque él oyó todas sus quejas contra él. ¿Qué hemos hecho nosotros? Así es, las quejas de ustedes son contra el Señor, no contra nosotros». Después Moisés le dijo a Aarón: «Anuncia lo siguiente a toda la comunidad de Israel: “Preséntense ante el Señor, porque él ha oído sus quejas”». 10 Mientras Aarón hablaba a toda la comunidad de Israel, miraron hacia el desierto, y allí pudieron ver la imponente gloria del Señor en la nube. 11 Luego el Señor le dijo a Moisés: 12 «He oído las quejas de los israelitas. Ahora diles: “Por la tarde tendrán carne para comer, y por la mañana tendrán todo el pan que deseen. Así ustedes sabrán que yo soy el Señor su Dios”». 13 Esa tarde, llegó una cantidad enorme de codornices que cubrieron el campamento, y a la mañana siguiente los alrededores del campamento estaban húmedos de rocío. 14 Cuando el rocío se evaporó, la superficie del desierto quedó cubierta por copos de una sustancia hojaldrada y fina como escarcha. 15 Los israelitas quedaron perplejos al ver eso y se preguntaban unos a otros: «¿Qué es esto?», porque no tenían idea de lo que era. Entonces Moisés les dijo: «Este es el pan que el Señor les da para comer. 16 Estas son las instrucciones del Señor: cada grupo familiar juntará todo lo que necesite. Recojan dos litros por cada persona en su carpa». 17 Así que los israelitas hicieron lo que se les dijo. Algunos recogieron mucho; otros, solo un poco. 18 Pero cuando lo midieron, cada uno tenía lo justo y necesario. A los que recogieron mucho, nada les sobraba, y a los que recogieron solo un poco, nada les faltaba. Cada familia tuvo justo lo que necesitaba. 19 Entonces Moisés les dijo: «No guarden nada para el día siguiente». 20 Sin embargo, algunos no hicieron caso y guardaron un poco hasta la mañana siguiente; pero para entonces se había llenado de gusanos y apestaba, y Moisés se enojó mucho con ellos... 26 Durante seis días se les permite recoger alimento, pero el séptimo día es el día de descanso; ese día no habrá alimento en el campo». 27 Aun así, algunas personas salieron a recoger el día séptimo, pero no encontraron alimento. 28 Entonces el Señor le preguntó a Moisés: «¿Hasta cuándo este pueblo se negará a obedecer mis mandatos y mis instrucciones? (Ex.16:1-28)

      1. ¿Por qué estaban a lloriquear el pueblo de Israel? Por la escases de pan que los llevó a pensar que morirían de hambre en el desierto
      2. ¿Contra quien expresaron su descontento? Contra los líderes que Dios estaba usando.
      3. ¿Hubieran lloriqueado si hubieran confiado en que Dios los sacaría de esa situación apremiante?
      4. Dios estaba probando una vez más su confianza en él.
      5. Dios aprovechó para dar instrucciones para probar si ponen a atención en su palabra y confían en ella lo suficiente para acatarla.
      6. “Oh Señor, perdónanos por los tiempos de prueba en los que hemos desconfiado de ti y porque no hemos prestado atención a las instrucciones que nos das para seguirlas al pie de la letra”
    4. Dios probando a Israel con escases de agua (agua de la roca)

      Por orden del Señor, toda la comunidad de Israel partió del desierto de Sin y anduvo de un lugar a otro. Finalmente acamparon en Refidim, pero allí no había agua para que el pueblo bebiera. Así que el pueblo volvió a quejarse contra Moisés: —¡Danos agua para beber!—reclamaron. —¡Cállense!—respondió Moisés—. ¿Por qué se quejan contra mí? ¿Por qué ponen a prueba al Señor? Pero ellos, atormentados por la sed, siguieron discutiendo con Moisés: —¿Por qué nos sacaste de Egipto? ¿Quieres matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros animales? Entonces Moisés clamó al Señor: —¿Qué hago con este pueblo? ¡Están a punto de apedrearme!  El Señor le dijo a Moisés: —Pasa por delante del pueblo; toma tu vara, la que usaste para golpear las aguas del Nilo, y llama a algunos ancianos de Israel para que te acompañen. Yo me pararé frente a ti sobre la roca, en el monte Sinaí. Golpea la roca, y saldrá agua a chorros. Entonces el pueblo podrá beber. Así que Moisés golpeó la roca como se le indicó, y el agua brotó a chorros a la vista de los ancianos. Entonces Moisés llamó a aquel lugar Masá (que significa «prueba») y Meriba (que significa «discusión»), porque el pueblo de Israel discutió con Moisés y puso a prueba al Señor diciendo: «¿Está o no el Señor aquí con nosotros?». (Ex.17:1-7)
      (Ex.17:1-4)

      1. Otra vez Dios los dejó en una situación apremiante para probar su fe: nota cómo Dios dejó que sintieran sed
      2. Lejos de confiar en que Dios entraría al quite para salvarlos de dicha situación, otra vez salieron reprobados
      3. Síntoma de su falta de fe: su queja, su desesperación, el culpar a alguien por la situación que Dios permite en tu vida (cuando es en realidad Dios).
      4. Nota como probar a Dios es abordarlo desde tu incredulidad: “¿está o no el Señor aquí con nosotros?”
    5. Dios probando a Isarel con retos gigantes (La inspección y conquista de la tierra prometida)

      Este fue el informe que dieron a Moisés: «Entramos en la tierra a la cual nos enviaste a explorar y en verdad es un país sobreabundante, una tierra donde fluyen la leche y la miel. Aquí está la clase de frutos que allí se producen. 28 Sin embargo, el pueblo que la habita es poderoso y sus ciudades son grandes y fortificadas. ¡Hasta vimos gigantes allí, los descendientes de Anac! 29 Los amalecitas viven en el Neguev y los hititas, los jebuseos y los amorreos viven en la zona montañosa. Los cananeos viven a lo largo de la costa del mar Mediterráneo y a lo largo del valle del Jordán». 30 Pero Caleb trató de calmar al pueblo que se encontraba ante Moisés. —¡Vamos enseguida a tomar la tierra!—dijo—. ¡De seguro podemos conquistarla! 31 Pero los demás hombres que exploraron la tierra con él, no estuvieron de acuerdo: —¡No podemos ir contra ellos! ¡Son más fuertes que nosotros! 32 Entonces comenzaron a divulgar entre los israelitas el siguiente mal informe sobre la tierra: «La tierra que atravesamos y exploramos devorará a todo aquel que vaya a vivir allí. ¡Todos los habitantes que vimos son enormes! 33 Hasta había gigantes, los descendientes de Anac. ¡Al lado de ellos nos sentíamos como saltamontes y así nos miraban ellos!».  Aquella noche toda la comunidad israelita se puso a gritar y a llorar. En sus murmuraciones contra Moisés y Aarón, la comunidad decía: «¡Cómo quisiéramos haber muerto en Egipto o en este desierto! ¿Para qué nos ha traído el Señor a esta tierra? ¿Para morir atravesados por la espada y que nuestras esposas y nuestros niños se conviertan en botín de guerra? ¿No sería mejor que volviéramos a Egipto?». Y unos a otros se decían: «¡Escojamos un jefe que nos lleve a Egipto!». Entonces Moisés y Aarón cayeron rostro en tierra ante toda la comunidad israelita. Allí estaban también Josué, hijo de Nun, y Caleb, hijo de Jefone, los cuales habían participado en la exploración de la tierra. Ambos se rasgaron las vestiduras en señal de duelo y dijeron a toda la comunidad israelita: —La tierra que recorrimos y exploramos es increíblemente buena. Si el Señor se agrada de nosotros, nos hará entrar en ella. ¡Nos va a dar una tierra donde abundan la leche y la miel! Así que no se rebelen contra el Señor ni tengan miedo de la gente que habita en esa tierra. ¡Ya son pan comido! No tienen quién los proteja, porque el Señor está de parte nuestra. Así que, ¡no les tengan miedo! 10 Pero como toda la comunidad hablaba de apedrearlos, la gloria del Señor se manifestó en la Tienda de reunión, frente a todos los israelitas. 11 Entonces el Señor dijo a Moisés: —¿Hasta cuándo esta gente me seguirá menospreciando? ¿Hasta cuándo se negarán a creer en mí, a pesar de todas las maravillas que he hecho entre ellos? 12 Voy a enviarles una plaga que los destruya, pero de ti haré un pueblo más grande y fuerte que ellos. (Ex.13:27-14:12)

      1. Nota el efecto de la falta de confianza en el Señor:
        1. El desánimo
        2. La depresión (ganas de morir)
        3. El debilitamiento
        4. La queja
        5. El resentimiento
        6. La rebelión
        7. Sentido de derrota
        8. El querer abortar la carrera
      2. Nota el efecto de la fe de Caleb y Josué
        1. Animo: “Nos va a dar una tierra donde abunda la leche y la miel”
        2. Valentía: “¡no les tengan miedo!”
        3. Sentido de victoria (entusiasmo): “¡Ya son pan comido! No tienen quién los proteja, porque el Señor está de parte nuestra”
    6. La misma recriminación de Jesús contra sus discípulos

      Cruzaron el lago, pero a los discípulos se les había olvidado llevar pan. —Presten atención —advirtió Jesús—; cuídense de la levadura de los fariseos y de los saduceos. Ellos comentaban entre sí: «Lo dice porque no trajimos pan». Al darse cuenta de esto, Jesús dijo: —Hombres de poca fe, ¿por qué están hablando de que no tienen pan? ¿Todavía no entienden? ¿No recuerdan los cinco panes para los cinco mil y el número de canastas que recogieron? 10 ¿Ni los siete panes para los cuatro mil y el número de cestas que recogieron? 11 ¿Cómo es que no entienden que no hablaba yo del pan, sino de tener cuidado de la levadura de fariseos y saduceos? (Mt.16:5-11)

      1. Angustiados por el pan
      2. Jesús reclamándoles su falta de fe
      3. Jesús recordándoles los milagros de provisión de los que han sido testigos
      4. ¿Qué esperaba Jesús con dichos milagros?
  3. ¿Por qué haría esto el Señor?

    1. Por qué sin fe es imposible agradar a Dios

      1. Sin fe es imposible agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que él existe, y que sabe recompensar a quienes lo buscan. (He.11:6)
    2. La confianza es el vinculo de toda relación

      1. Laboralmente:
        1. Si no eres de fiar no se apoyarán en ti: como empleado, como proveedor, como cliente.
        2. Si creo que me vas a dañar o me vas a atacar, me alejaré de ti: animal, persona, etc.
        3. Creo que me vas a defraudar, la relación se fractura.
      2. Adán y Eva se separaron de Dios por desconfiar de su Palabra
        1. Es solo del fruto del árbol que está en medio del huerto del que no se nos permite comer. Dios dijo: “No deben comerlo, ni siquiera tocarlo; si lo hacen, morirán”. —¡No morirán!—respondió la serpiente a la mujer—. Dios sabe que, en cuanto coman del fruto, se les abrirán los ojos y serán como Dios, con el conocimiento del bien y del mal. La mujer quedó convencida. (Gn.3:3-6)
      3. Abraham fue justificado porque le creyó a Dios, y se convirtió en su amigo
        1. Entonces el Señor llevó a Abram afuera y le dijo: —Mira al cielo y, si puedes, cuenta las estrellas. ¡Esa es la cantidad de descendientes que tendrás! Y Abram creyó al Señor, y el Señor lo consideró justo debido a su fe. (Gn.15:5-6)
      4. Nuestra relación con Dios es restaurada por la fe
        1. Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo; por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia en la cual estamos firmes, y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. (Ro.5:1-2)
        2. el Padre mismo los ama profundamente, porque ustedes me aman a mí y han creído que vine de Dios. (Jn.16.27)
      5. La desconfianza en Dios mantiene a la gente alejada de Dios
        1. “Porque también a nosotros se nos ha anunciado la buena nueva como a ellos; pero no les aprovechó el oír la palabra, por no ir acompañada de fe en los que la oyeron”. (He.4:2)
        2. Tiene sentido ¿Cómo le vas a dar tu vida a alguien en quien no confías? ¿Cómo seguirías a Jesús si no confías en su liderazgo?
      6. La desconfianza te desconecta de Dios
        1. Cruzaron el lago, pero a los discípulos se les había olvidado llevar pan. —Presten atención —advirtió Jesús—; cuídense de la levadura de los fariseos y de los saduceos. Ellos comentaban entre sí: «Lo dice porque no trajimos pan». Al darse cuenta de esto, Jesús dijo: —Hombres de poca fe, ¿por qué están hablando de que no tienen pan? ¿Todavía no entienden? ¿No recuerdan los cinco panes para los cinco mil y el número de canastas que recogieron? 10 ¿Ni los siete panes para los cuatro mil y el número de cestas que recogieron? 11 ¿Cómo es que no entienden que no hablaba yo del pan, sino de tener cuidado de la levadura de fariseos y saduceos? (Mt.16:5-11)
        2. Tu mente es consumida por aquello que se afana o teme por su falta de fe.
      7. La desconfianza deshonra a Dios
        1. Todo el que cree en el Hijo de Dios sabe en su corazón que este testimonio es verdadero. Los que no lo creen en realidad llaman a Dios mentiroso porque no creen el testimonio que él ha dado acerca de su Hijo. (1Jn.5:10)
        2. Entonces el Señor dijo a Moisés: —¿Hasta cuándo esta gente me seguirá menospreciando? ¿Hasta cuándo se negarán a creer en mí, a pesar de todas las maravillas que he hecho entre ellos?… Ni siquiera verán la tierra que juré dar a sus antepasados. Ninguno de los que me trataron con desdén la verá. (Nm.14:11,23)
    3. La desconfianza te mantiene sufriendo en el desierto

      1. La desconfianza lleva a la gente a morir en el desierto (lejos del propósito de Dios)
        1. Entonces el Señor dijo a Moisés: —¿Hasta cuándo esta gente me seguirá menospreciando? ¿Hasta cuándo se negarán a creer en mí, a pesar de todas las maravillas que he hecho entre ellos?… tan cierto como que yo, el Señor, vivo y mi gloria llena toda la tierra, 22 ninguno de los que vieron mi gloria y las maravillas que hice en Egipto y en el desierto y aún así me desobedecieron y me pusieron a prueba diez veces, 23 verá jamás la tierra que, bajo juramento, prometí dar a sus antepasados. ¡Ninguno de los que me despreciaron la verá! 24 En cambio, a mi siervo Caleb, que ha mostrado un espíritu diferente y me ha sido fiel, le daré posesión de la tierra que exploró y su descendencia la heredará. (Nm.14:11,21-24)
      2. La desconfianza frena-bloquea los milagros de Dios (su operar sobrenatural)
        1. por la falta de fe de ellos, no hizo allí muchos milagros. (Mt.13:58)
        2. Si a alguno de ustedes le falta sabiduría, pídasela a Dios y él se la dará, pues Dios da a todos generosamente sin menospreciar a nadie. Pero que pida con fe, sin dudar, porque quien duda es como las olas del mar, agitadas y llevadas de un lado a otro por el viento. Quien es así no piense que va a recibir cosa alguna del Señor; es indeciso e inconstante en todo lo que hace. (Stg.1:5-8)
      3. La desconfianza te lleva a hundirte en los retos y problemas que enfrentas
        1. Y él le dijo: «Ven.» Entonces Pedro salió de la barca y comenzó a caminar sobre las aguas en dirección a Jesús. 30 Pero al sentir la fuerza del viento, tuvo miedo y comenzó a hundirse. Entonces gritó: «¡Señor, sálvame!» 31 Al momento, Jesús extendió la mano y, mientras lo sostenía, le dijo: «¡Hombre de poca fe! ¿Por qué dudaste?» (Mt.14:29-31)
        2. Si ustedes creen, recibirán todo lo que pidan en oración. (Mt.21:22)
        3. Por tanto, les digo: Todo lo que pidan en oración, crean que lo recibirán, y se les concederá. (Mr.11:24)
        4. Si en el día de la aflicción te desanimas, muy limitada es tu fortaleza. (Pr.24:10)
    4. Porque al destino que Dios te quiere llevar REQUIERE que confíes en él

      no os hagáis perezosos, sino imitadores de aquellos que por la fe y la paciencia heredan las promesas. (He.6:12)

      1. La fe te lleva al propósito de Dios
        1. Por la fe Noé, advertido sobre cosas que aún no se veían, con temor reverente construyó un arca para salvar a su familia. Por esa fe condenó al mundo y llegó a ser heredero de la justicia que viene por la fe. (He.11:7)
        2. Por la fe Abraham, cuando fue llamado para ir a un lugar que más tarde recibiría como herencia, obedeció y salió sin saber a dónde iba. Por la fe se radicó como extranjero en la tierra prometida y habitó en tiendas de campaña con Isaac y Jacob, herederos también de la misma promesa, 10 porque esperaba la ciudad de cimientos sólidos, de la cual Dios es arquitecto y constructor. (He.11:8-10)
      2. La fe renueva las fuerzas (revitaliza)
        1. 11 Por la fe incluso Sara, a pesar de su avanzada edad y de que era estéril, recibió fuerza para tener hijos, porque consideró fiel al que le había hecho la promesa. 12 Así que de este solo hombre, ya en decadencia, nacieron descendientes numerosos como las estrellas del cielo e incontables como la arena a la orilla del mar. (He.11:11-12)
        2. sacaron fuerzas de flaqueza (He.11:34)
      3. La fe te permite vivir desligado de esta tierra y viviendo para las cosas eternas.
        1. 13 Todos ellos vivieron por la fe y murieron sin haber recibido las cosas prometidas; más bien, las miraron y les dieron la bienvenida desde la distancia. También confesaron que eran extranjeros y peregrinos en la tierra. 14 Al expresarse así, claramente dieron a entender que andaban en busca de una patria. 15 Si hubieran estado pensando en aquella patria de donde habían emigrado, habrían tenido oportunidad de regresar a ella. 16 Antes bien, anhelaban una patria mejor, es decir, la celestial. Por lo tanto, Dios no se avergonzó de ser llamado su Dios y les preparó una ciudad. (He.11:13-16)
      4. La fe te lleva a someterte (obedecer). 
        1. Por la fe Abraham, quien había recibido las promesas, fue puesto a prueba y ofreció a Isaac, su hijo único, 18 a pesar de que Dios le había dicho: «Tu descendencia se establecerá por medio de Isaac». 19 Consideraba Abraham que Dios tiene poder hasta para resucitar a los muertos; en sentido figurado, recobró a Isaac de entre los muertos. (He.11:17-19)
      5. La fe te permite visualizar y hablar del futuro
        1. Por la fe Isaac bendijo a Jacob y a Esaú, previendo lo que les esperaba en el futuro. 21 Por la fe Jacob, cuando estaba a punto de morir, bendijo a cada uno de los hijos de José y adoró apoyándose en la punta de su bastón. 22 Por la fe José, al fin de su vida, se refirió a la salida de los israelitas de Egipto y dio instrucciones acerca de sus huesos. (He.11:20-21)
        2. La fe es la capacidad de visualizar más allá de tu circunstancias actuales, y ver el futuro glorioso que Dios ha preparado
        3. Está vestida de fortaleza y dignidad, y se ríe sin temor al futuro. (Pr.31:25)
      6. La fe produce valentía
        1. 23 Por la fe el recién nacido Moisés fue escondido por sus padres durante tres meses, porque vieron que era un niño hermoso y no tuvieron miedo del edicto del rey…  27 Por la fe salió de Egipto sin tenerle miedo a la ira del rey y se mantuvo firme, pues había visto a aquel que es invisible. (He.11:23,27)
        2. se mostraron valientes en la guerra y pusieron en fuga a ejércitos extranjeros. (He.11:34)
        3. Aunque ande en valle de sombra de muerte, No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo (Sal.23:4)
        4. En Dios he confiado; no temeré (Sal.56:11)
      7. La fe te lleva a sacrificar las glorias presentes por las futuras
        1. 24 Por la fe Moisés, ya adulto, renunció a ser llamado hijo de la hija del faraón. 25 Prefirió ser maltratado con el pueblo de Dios a disfrutar de los efímeros placeres del pecado. 26 Consideró que la deshonra por causa de Cristo era una mayor riqueza que los tesoros de Egipto, porque tenía la mirada puesta en la recompensa. (He.11:24-26)
      8. La fe te permite escapar de los juicios de Dios
        1. Por la fe celebró la Pascua y el rociamiento de la sangre, para que el exterminador de los primogénitos no tocara a los de Israel… 31 Por la fe la prostituta Rajab no murió junto con los desobedientes, pues había recibido en paz a los espías. (He.11:28,31)
      9. La fe te permite vencer situaciones apremiantes (activa la salvación de Dios para tu vida)
        1. Por la fe el pueblo cruzó el mar Rojo como por tierra seca; pero cuando los egipcios intentaron cruzarlo, se ahogaron. (He.11:29)
        2. cerraron bocas de leones, 34 apagaron la furia de las llamas y escaparon del filo de la espada (He.11:33-34)
        3. Hubo mujeres que por la resurrección recobraron a sus muertos. (He.11:35)
      10. La fe te ayuda a vencer los obstáculos y retos que aparecen en el camino hacia tu propósito
        1. 30 Por la fe cayeron las murallas de Jericó, después de que los israelitas marcharon siete días a su alrededor. (He.11:30)
        2. por la fe conquistaron reinos, hicieron justicia y alcanzaron lo prometido (He.11:33)
      11. La fe te permite soportar aflicciones
        1. Otros, en cambio, fueron torturados, pues para alcanzar una mejor resurrección no aceptaron que los pusieran en libertad. 36 Otros sufrieron la prueba de burlas y azotes, e incluso de cadenas y cárceles. 37 Fueron apedreados, aserrados por la mitad, asesinados a filo de espada. Anduvieron fugitivos de aquí para allá, cubiertos de pieles de oveja y de cabra, pasando necesidades, afligidos y maltratados. (He.11:35-37)
        2. No te ves como huérfano desamparado, sino acompañado
      12. La fe produce ánimo
        1. —¡Vamos enseguida a tomar la tierra!—dijo—. ¡De seguro podemos conquistarla! (Nm.14:30)
        2. Tu vara y tu cayado me infundirán aliento. (Sal.23:4)
      13. La fe produce gozo
        1. Abraham, el padre de ustedes, se regocijó al pensar que vería mi día; y lo vio y se alegró. (Jn.8:56)
      14. Te permite ver el amor de Dios aún en las situaciones más difíciles
        1. 35 ¿Acaso hay algo que pueda separarnos del amor de Cristo? ¿Será que él ya no nos ama si tenemos problemas o aflicciones, si somos perseguidos o pasamos hambre o estamos en la miseria o en peligro o bajo amenaza de muerte? 36 (Como dicen las Escrituras: «Por tu causa nos matan cada día; nos tratan como a ovejas en el matadero»[l]). 37 Claro que no, a pesar de todas estas cosas, nuestra victoria es absoluta por medio de Cristo, quien nos amó. (Ro.8:35-37)
      15. Detiene las flechas del enemigo
        1. tomen el escudo de la fe, con el cual pueden apagar todas las flechas encendidas del maligno. (Ef.6:16)
        2. Toda desconfianza en Dios y su palabra es una confianza en lo que Satanás te dice
  4. Ya conoces a Dios ¿qué te puede conmover?

    1. ¿Qué reto estás viviendo que te mantiene abrumado, angustiado, temeroso, debilitado, y te ha robado el gozo?

      1. ¿Necesidad económica?
      2. ¿Debilidad, inhabilidad, incompetencia?
      3. ¿La falta de pareja? ¿conflictos de pareja?
      4. ¿Retos ministeriales?
      5. ¿Una situación difícil que no sabes cómo resolver?
      6. ¿Ya perdiste de vista a Dios y sus propósitos para ti?
      7. ¿Piensas que su mano se ha acortado y que ya no te ama?
    2. ¿A quién estás escuchando? ¿al enemigo o a Dios?

      1. ¿Te sientes revitalizado o debilitado?
      2. ¿Te sientes valiente, o acobardado?
      3. ¿Sientes con fuerzas para seguir o con ganas de tirar la toalla?
    3. El Señor quiere darte oportunidades de glorificarlo con tu fe, de mostrar que tienes una fe genuina y verdadera

      1. El mandará los retos, las dificultades y te preguntará ¿confías en mí?
        1. Aunque deba yo pasar por el valle más sombrío, no temo sufrir daño alguno, porque tú estás conmigo (Sal.23:4)
        2. Veo que el Señor siempre está conmigo. No seré sacudido, porque él está aquí a mi lado. (Hch.2:25)
        3. Sé que el Señor siempre está conmigo. No seré sacudido, porque él está aquí a mi lado. (Sal.16:8)
    4. La fe probada y ejercida exitosamente será digna de alabanza
      1. Así que alégrense de verdad. Les espera una alegría inmensa, aunque tienen que soportar muchas pruebas por un tiempo breve. Estas pruebas demostrarán que su fe es auténtica. Está siendo probada de la misma manera que el fuego prueba y purifica el oro, aunque la fe de ustedes es mucho más preciosa que el mismo oro. Entonces su fe, al permanecer firme en tantas pruebas, les traerá mucha alabanza, gloria y honra en el día que Jesucristo sea revelado a todo el mundo. (1Pe.1:6-7)
      2. Ahora bien, tener fe es estar seguro de lo que se espera; es estar convencido de lo que no se ve. Gracias a ella, nuestros antepasados fueron reconocidos y aprobados. (He.11:1-2)

Alberto Vazquez Botello